Operación Pañal con pegatinas y premios

Lo reforzamos con mi Cacalendario y aplausos

Mi experiencia de la operación pañal con mi hijo mayor ,no fue por así decirlo un camino de rosas, más bien todo lo contrario, sin exagerar más de un curso escolar nos costó que no se hiciera pipi encima, ahora ya sé que no era el momento adecuado para él, daba igual que hiciera buen tiempo o que no, él no estaba preparado madurativamente y en el momento que lo estuvo, el solo dejo de hacerse pis encima, eso si el tema de la caca fue de fábula, ni una vez se la hizo encima.

Pero llegue a llorar por el tema, me superaba la situación, de que cada día al recogerlo de la escuela infantil me dieran la muda en una bolsa, y hasta dos y tres mudas en una mañana. Llegue a parecer el armario ambulante, y no hablemos del salir de casa, salir era como una misión de alto peligro. Y claro lo que si teníamos claro era que no íbamos a volver atrás, ya habíamos empezado y todos el mundo nos aconsejaba que una vez empezado hasta el final.

Me ley mil artículos y pedí mil y un consejos de cómo ayudarle y guiarlo en el proceso, sin atosigarlo ni forzarlo. Y a pesar de todo mi esfuerzo, no parecía funcionar, hasta el día que le cambio el chip.

Así que a ti madre o padre que me esté leyendo, no te obsesiones, no tengas prisa, él es quien debe marcar el tiempo…Yo como madre primeriza peque en ello.

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Como ya os conté por Instagram, al principio del confinamiento estuve barajando la idea de aprovechar la situación y empezar el proceso de retirada del pañal de día, con Clara. Las tenía todas conmigo, estaba en casa por lo que a una mala tenía la ducha siempre dispuesta, la lavadora al lado y ropa para ir cambiándola cada vez que hiciera falta, el tiempo también nos acompañaba por suerte, y lo más importante me di cuenta que ella estaba preparada hace tiempo, ya que tener un hermano mayor ayuda y mucho… desde que tenía apenas año y medio ella se arrancaba el pañal para imitar a su hermano en ir al orinal,.. Pero obviamente ni era el momento ni mucho menos, únicamente jugaba a querer ser como su tete.

Así que mirando también el calendario , si o si había que ir empezando ya que en septiembre si todo va bien y la dichosa pandemia nos deja, empezara prescolar en el cole de mayores.. “no se quien tiene más ilusión si ella o yo, por saber que por fin los voy a llevar juntos, al mismo centro, mismos horarios…”. Así que dije venga vamos a ello, pero esta vez, por si me volvía a equivocar y no estaba preparada, quise buscar una serie de refuerzos positivos que le animaran a ello, de forma divertida y siempre positiva…

¿Como lo he hecho ?

Por ello tras releer alguno que otro de los artículos que más me gustaron como abordaban el tema, opte por dos métodos,  aunque acabamos haciendo tres y al final se resumió todo en uno, el más bonito y simple.

El primer recurso, reforzarle con un premio siempre que hiciera pipi en el orinal o en el váter. Eso sí, la casa estaba llena de orinales por si no nos daba tiempo a llegar, pero no, no es que estaba preparada para la operación pañal, sino que además estaba lista y muy muy decidida qué ella el pipi y la caca la hace en el váter de mayores, así que gracias al adaptador del váter de homybaby, se nos ha hecho la mar de fácil.

Pero volviendo al tema del premio, el premio por supuesto tienen que ser algo que ella desee , y como todos sabemos lo que nos van a pedir la mayoría de los niños, tenemos que ser más listos que ellos y adelantarnos, así que yo le ofrecí las primeras veces, un fruto seco o un grano de uva ( dos cosas que le pirran), ella escogió un fruto seco, y así una vez detrás de otra hasta que deje de ofrecerle fruta y ya era uno u otro fruto seco..

Pero no os voy a mentir se meo, no miento las tengo apuntadas, 3 veces en la misma semana, por lo que pensé, y si le hace falta algo más estimulativo… y pensando y buscando, encontré unos bonitos calendarios que nos ayudan justo a esto, al paso del pañal al orinal

Mi cacalendario, que consiste en un calendario colorido organizado por semanas donde tenemos que apegar pegatinas con el dibujo de pipi o caca, tantas veces como las haga al día, y además podemos apuntar curiosidades y anécdotas del pequeño, que al final del proceso podremos guardar de recuerdo como forma de diario.

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Os dejo las indicaciones de cómo usar el cacalendario según sus creadores:


CÓMO USAR EL CACALENDARIO:

-Hojead el calendario junto, muestra las pegatinas de pipis y cacas y explícale cómo funciona. Cada vez que el niño/a hace pipi o caca en el orinal se pone una pegatina.

-Colgad juntos el calendario en un lugar adecuado.

-Pegad algunas pegatinas para probar y que el niño/a entienda de qué va. Hay un lugar en la página 3 para hacerlo 🙂

-En la misma página podéis personalizar el Cacalendario introduciendo información del niño/a y de su orinal.

-Se generoso/a, aunque a veces no salga nada quizá se puede poner una pegatina igualmente.

-Escribe la fecha para cada semana y escribe cosas que valga la pena recordar.

 

 Pero sabéis lo más gracioso, que un día se me ocurrió aplaudirle y desde ese día, ni premio, ni calendario valía para ella, era el momento de mi aplauso, sin darme cuenta se había convertido en la diversión más grande del mundo y ver su cara era puro amor. Cada pipi y caca  “- mama, me aplaudises?”, claro que si mi vida, la mamá te aplaude y te baila si es preciso. Así que sin darme cuenta me he visto aplaudiendo para mi pequeña como para mi mayor (lo que uno hace el otro también, y no hizo falta que lo pidiera, me di cuenta sola, que necesitaba de ello).

Así que algo tan simple como un aplauso y mucho apoyo y amor, ha sido lo necesario para que hoy 32 días después de haber puesto mi último pañal diurno, damos por finalizada la operación con éxito.

 

    Además del apoyo, y el estímulo positivo, que en mi caso sería el aplauso, es muy importante trasmitirles serenidad, y respetarle sus decisiones. ¿Porque digo esto?, es simple hay veces en la que los adultos sabemos que tiene pipi nuestro hijo, por el simple hecho que está bailando o se agarra sus partes íntimas… No le obligues a sentarse en el váter, dile calmada ¿cariño, tienes pis? Si dice que no y luego se lo hace encima, él o ella poco a poco verán que nosotros no queremos que deje de jugar, sino solamente le estamos indicando que es lo que se debe hacer cuando ocurre esa sensación que te produce bailotear. Dejando que tome sus propias decisiones, le ayudamos a su autoestima y su desarrollo.

Con tan solo 4 pipis en 32 días, va sola sin pedir ir al baño, y ahora hemos empezado con limpiarse sola y tirar la cadena, Fijamos la mirada en nuestro próximo objetivo el cole!

Si me hubieran dicho hace poco más de un mes que iba a ser tan fácil, no me lo creo. Tenía mucho miedo, después de la experiencia con el pequeño. Ya dicen que no es bueno comparar, pero al fin y al cabo tarde o temprano caemos en ello.

No puedo estar más orgullosa de los hijos que tengo y es que tengo ya a una mujercita y a un hombretón…

Tómalo con calma, ¡tiene que ser divertido empezar a ir al  váter o al orinal!

¡¡Buena suerte!!

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